El consentimiento informado es un acto jurídico mediante el cual el paciente, con base en información clara, suficiente y oportuna, autoriza un procedimiento médico.

Su omisión o defecto puede generar responsabilidad civil aun cuando el procedimiento se haya ejecutado técnicamente bien, pues vulnera la autonomía del paciente.

La Ley 23 de 1981 y la jurisprudencia del Consejo de Estado han delineado el alcance de este deber, especialmente en intervenciones de alto riesgo o resultado incierto.